Proveedores Robótica y automatización

CFZ COBOTS, S.L.

CFZ COBOTS, S.L.

Avd. Universidad, s/n. Elche. 03202 Alicante. http://www.cfzcobots.com

Los Robots Colaborativos (COBOTS) dentro de la INDUSTRIA 4.0

Desde CFZ COBOTS, pensamos que no existe empresa demasiado grande ni demasiado pequeña para cobotizarse. El espectro de clientes donde encajan abarca desde los fabricantes de automóviles donde han encontrado su hueco en determinadas tareas de bajo payload, hasta pequeñas pymes alimentando por ejemplo a tornos de control numérico. Nos llama la atención la velocidad a la que se suceden los cambios: hace tres años se antojaba imposible ubicarlos en sectores muy tradicionales como puede ser el calzado, pero en los últimos dos meses se han acercado a nosotros dos clientes con aplicaciones distintas para este sector que están en fase avanzada. Quisiera resaltar que el hecho de que, en España, la práctica totalidad de los OEM y muchos Tier 1 en automoción los están implantando y esto actúa a modo de tractor para otros sectores menos automatizados.

Otro aspecto a destacar es el hecho de poder considerarse una “herramienta avanzada” en procesos sencillos, pero en el otro extremo también se utilizan en tareas acompañados de sensórica avanzada y equipos de visión artificial en proyectos de ingeniería muy complejos. Ahora estamos empezando con aplicaciones enlazadas con big data, pues no en vano estos equipos son nativos digitales. Falta todavía un empujón para que los elementos de producción y maquinaria suban a la nube, pero ya estamos trabajando en ello en pura labor anticipativa.

Por último, se aplican también en sectores no industriales. ¿Un robot fuera de la industria? ¡Sí! Ya existen desarrollos funcionando en clínicas dentales iluminando y grabando la intervención, también en estudios de televisión o en clínicas para rehabilitación.

Las principales ventajas las resumimos en cuatro: Uno, la rápida puesta en marcha: hablamos de tiempos record en aplicaciones sencillas tipo pick&place del orden de un par de días. Dos, su instalación flexible: pensemos que hay fábricas que no tienen líneas de producción trabajando simultáneamente bien por estacionalidad o por carga de trabajo. Estos equipos permiten ser trasladados de un punto a otro con facilidad ya que su peso propio es menor de 30 kg. Tres, su fácil programación: ¿Y si resulta que el producto está orientado a que los operarios de línea hagan cambios y adaptaciones de los programas? Este es uno de sus puntos fuertes. Cuatro, que es colaborativo y seguro: Es un hecho que automatizar un proceso al 100% es muy costoso, más todavía en los tiempos que corren donde los productos cambian con mucha frecuencia y se exigen ROI cada vez más bajos. La idea es dejar al cobot que realice el primer tramo del proceso, reservando al operario la parte más difícil pero que menos tiempo ocupe, todo ello cumpliendo estándares de seguridad que garanticen la coexistencia en el mismo espacio de trabajo sin riesgo alguno para las personas.

La fuerza laboral en las industrias percibe a estos equipos como “menos enemigos” que un robot industrial clásico. Dejando a un lado su aspecto físico “amable”, que no es ninguna tontería, enseguida los operarios perciben que los cobots realizan las tareas más alienantes que a nadie le place hacer, se dan cuenta que el reemplazo es más de tareas que de personas y se percibe de inmediato el aumento en productividad.

La formación es algo imprescindible, nos ocupa gran cantidad de tiempo al inicio, pero es el medio de aprovechar al máximo la funcionalidad del equipo. La ofrecemos de serie con cada equipo que se vende y ahorra problemas a futuro derivadas del mal uso. En dos meses inauguramos nuevas oficinas y hemos destinado un espacio importante a aula de formación.